Por otro lado, Andreas Christensen sigue en su proceso de recuperación tras cinco meses de baja por una dolencia en la rodilla, aunque se espera que pueda tener minutos antes del cierre del curso.
La gran novedad es la vuelta de Jules Koundé, quien tras cumplir su sanción, aportará la solidez defensiva necesaria para frenar las embestidas blancas.
Con una lista que incluye a figuras como Lewandowski, Raphinha, y el regreso de la columna vertebral en el medio campo con Pedri, Gabi y Olmo, el Barça buscará transformar el dolor en energía.
La presencia de Flick en el banquillo no solo es un acto de profesionalismo, sino una declaración de principios: la vida y el fútbol a veces se entrelazan de forma cruel, pero es en la resistencia ante la adversidad donde se forjan las leyendas.
Esta noche, el Clásico tendrá una dimensión humana sin precedentes, donde cada gol y cada jugada llevarán consigo el peso de una despedida y la esperanza de un triunfo dedicado al cielo.




